Se fortalece el programa EcoGourmet

Pesca responsable y con sentido social es la meta de un ambicioso plan que pretende llevar, en una cadena de valor, el recurso pesquero desde el momento de la captura hasta el plato del consumidor.

¿Es posible construir prácticas sostenibles de pesca responsable que además resulten lucrativas para la comunidad? La respuesta es un sí rotundo. Y ese si viene de una asociación de pescadores del municipio de Bahía Solano (Chocó) que en el 2008 fundaron la empresa ‘Red de Frío’.

La finalidad de las cuatros asociaciones (Las Gaviotas, Pez Bahía, Maná y Sabor a Mar) que conformaron la empresa era y sigue siendo la misma: participar en la cadena de comercialización de una pesca responsable desde el momento de la captura del recurso pesquero hasta el consumidor final.

Sin duda, era todo un reto y un cambio en la mentalidad de los pescadores artesanales porque significaba cambiar sus artes de pesca y realizar la actividad en Zonas Exclusivas de Pesca Artesanal (ZEPA).

Implicaba también reemplazar las antiguas mallas, chinchorros, redes de arrastre y atarrayas, por unas artes más selectivas como las de línea de mano o anzuelos que permiten realizar una pesca más responsable y promueven la sostenibilidad del recurso.

Con este propósito, la Red de Frio recibió el apoyo económico de Fondo de Acción y Conservación Internacional y el acompañamiento técnico de la Autoridad Nacional de Pesca y Acuicultura (Aunap) y de la fundación MarViva, que permitió dar los primero pasos hacia una pesca responsable.  Sin embargo hacía falta un eslabón en la cadena, un socio comercial que se comprometiera a comprar la producción de la red. Así, para cerrar la alianza, se asoció la cadena de restaurantes Wok, iniciando formalmente el programa EcoGourmet.

Para Francisco Mesa, Director de Sostenibilidad del restaurante Wok, estos siete años de relación comercial con Red de Frío han sido beneficiosos para ambas partes y un proceso de aprendizaje mutuo. “La alianza nos ha ayudado a fortalecer todo nuestro esquema productivo y comercial que al final se traduce en la obtención de un mejor producto para el consumidor final.”

“Esta experiencia ha sido muy enriquecedora porque hemos logrado la inclusión de los pescadores y sus familias a toda la cadena de valor y, a su vez, se han implementado practicas de pesca responsable”, aseguró Antonio Olaya, presidente de Red de Frío. A la fecha, Red de Frío produce 156 toneladas de pescado al año y tiene convenio con seis cadenas de restaurantes.

El programa ha sido tan exitoso que en enero del año pasado la Aunap, con apoyo de Fondo de Acción y Conservación Internacional, inició la segunda fase del proyecto EcoGourmet, en donde se realizó una convocatoria a la que se presentaron 27 asociaciones de pescadores del océano Pacífico; dándole prelación a aquellas asociaciones que no habían recibido apoyo de ninguna entidad y que contaran  con unos requisitos  jurídicos y técnicos.

“Los proyectos que vimos plasmados en el papel no tenían mucho sentido, ya que quienes los escribían eran personas con poco acceso a educación pero con un interés demostrado. Una vez visitábamos el proyecto en campo, nos dábamos cuenta del potencial que tenían y que eran merecedores de estar entre los finalistas”, señaló Oscar Caucali profesional especializado de la Aunap.

Al final resultaron favorecidas cinco asociaciones (Piqueros de Bahía Solano, Aspepu de Purrinchá, Coomulpesab de Buenaventura, Esfuerzo Pescador de Iscuandé y Pinpesca de Buenaventura) a las que se les aportó un capital de 60 millones de pesos, con el propósito de perfeccionar sus procesos y mejorar la infraestructura, de acuerdo a la necesidad de cada asociación. Asimismo, en Bogotá se les dictaron capacitaciones en manejo empresarial, administrativo y contable y, en Buenaventura, talleres en buenas prácticas pesqueras (pesca y beneficio del recurso).

“Con este entrenamiento integral lo que deseamos es dignificar y visibilizar la labor del pescador artesanal y de paso ofrecerle al consumidor final un producto de calidad, garantizando que el pescado que está consumiendo viene de una captura responsable”, puntualiza Caucali.

Para asegurar un socio comercial que les comprará el producido hubo una convocatoria de restaurantes, en donde resultaron favorecidos: Canoa Taberna Japonesa, Grupo DLK (Casa, La Brasserie, Di Lucca y Salvopatria), Minimal, Bruto, El Bandido Bistró y Pica de Cali.

III Fase

La tercera fase del programa inició en el 2018 vinculando nuevas asociaciones de pescadores de la región Caribe y, con tal acogida que, nuevas fundaciones y organizaciones están analizando la posibilidad de unirse al programa como cooperantes o miembros activos de la cadena.

La apuesta es que cada vez existan más involucrados en el programa EcoGourmet y,  como pasó con Red de Frío, las nuevas empresas lleguen a más restaurantes y en un futuro al mercado internacional, pero siempre con los mismos objetivos: alta conciencia de una pesca responsable, soberanía alimentaria y sostenibilidad de los recursos pesqueros.

Fuente: Aunap

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